Gays y lesbianas.
Ni juntos ni revueltos.
Uno de los grandes errores que hemos tenido las lesbianas como colectivo
ha sido unir nuestra causa a la de los gays.
No tengo nada contra ellos, pero tampoco con ellos.
Y mucho me temo
que los gays se han aprovechado de nosotras,
nos han vuelto a utilizar.
Ahora que por fin
han llegado a ser todo un poder fáctico
y la internacional rosa
tiene influencias en todos los campos,
sobre todo en los artísticos,
nosotras,
una vez más,
volvemos a ser las tontas del bote
y vamos detrás de ellos
mendigando nuestra parte del pastel.
Que no nos la darán,
porque el poder establecido
ha llegado a reconocer al gay,
pero sigue rechazando a las lesbianas.
El gay está de moda,
es simpático, vende, tiene audiencia, consigue Oscars.
Las lesbianas continuamos siendo
esas machorras repelentes.
Como suele decir la tía Barbara
que de esto y de casi todo sabe la tira:
Desengáñate, mi niña:
Gays o no gays,
todos los hombres son iguales.
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