Blogia
Soy una actriz porno:

¿Y qué?

Pongamos que hablo de Lorena.

Pongamos que hablo de Lorena. Demasiado buena persona para ser verdad.
Nunca había visto a nadie con tanta capacidad de amar. Tan necesitada de cariño y a la vez tan derrochadora de afectos. No da amor con cuentagotas, lo reparte a manos llenas, allá por donde pasa, sin mirar a quién, sin mirar por qué.
Tiene una sonrisa que merecería, ella sola, un monumento. Y los ojos más preciosos que he visto en mi vida.
Pero por encima de su cuerpo que para mi gusto tiene la medida justa, por encima de su belleza física, es una mujer de la que nunca te separarías.
Nunca.
Y me ha tocado a mí, no se sabe por qué, en un momento en que empezaba a encontrarle gusto a pasarme el día odiando al género humano.
¿Me salvará de mi soledad, tan bien amueblada, tan perfecta, tan fría?
¿O volveré a quitarme la máscara, desnudarme de verdad y enseñarle la piedra que tengo por corazón, a ver si su cariño la derrite, o buscará, como otros y otras, una excusa para dejar de verme?
Pero eso será mañana.
Y mañana, ya veremos.
Mañana sera otro día.

0 comentarios