Cuenta atrás.
Se acerca el fin de semana y voy a volver a estar con ella.
Estoy dando saltos de alegría
y el malvado de mi único hermano
(por cierto, un hermoso ejemplar de gay,
menudo carrerón que llevamos en la familia)
me ha hecho esta foto con su telefono movil
y me la ha enviado a mi email.
Se me ve poco pero se nota mucho mi estado de ánimo.
Este fin de semana no pienso salir,
ni bailar,
ni comer,
ni beber,
tan sólo amar sin medida
hasta la extenuación,
(Esa piel, esa dulcísima y reveladora piel,
ese vientre acogedor, sugerente, cálido, amoroso,
y sus labios recorriendo con besos
hasta el último rincón de mi espalda)
En este torbellino de felicidad
que ha desarbolado mi vida
tan racionalmente amueblada,
únicamente estoy segura de una cosa
y es que esta situación es irrepetible
y que por mucho que la busque,
nunca, nunca, nunca,
volveré a encontrar una mujer como

Lorena.
0 comentarios