Jana, hielo ardiente.
Conocí a Jana hace un año y tuvimos una breve relación apasionada
que se cortó, no sé muy bien por qué.
Después coincidimos en bastantes fiestas
pero sin que ninguna de las dos
hiciéramos nada para volver a vernos.
Se diría que estábamos condenadas a olvidarnos,
pero la vida es una curiosa celestina.
La otra noche estaba allí,
aunque no me había dado cuenta.
Yo me entretenía persiguiendo
a una chica relativamente interesante
hasta que al final, quedé agotada
de su frivolidad un tanto infantil.
En ese preciso momento, apareció Jana
y se me abrieron las puertas del cielo.
Jana tiene sangre oriental y latina,
puede ser una chica zen,
calmada, pasiva, atenta y servicial como una gueisa,
y de repente,
pasar a un estado de erupción apasionadamente salvaje.
Jana, dos mujeres en un cuerpo leve y ágil, dulce y picante,
en una piel de porcelana china,
en una mirada que me alivia y me obsesiona,
que me hiela y me quema..
Jana, amor de ida y vuelta,
que me arrebataste de nuevo el corazón
para dejar constancia
de que nunca habías llegado a devolvérmelo por completo.
0 comentarios