Rosa sin espinas.
Es un pequeño imán de atractivo suave e insistente, su mirada lleva una sabia mezcla de ingenuo asombro
y de exquisita y sutil fragilidad.
Su piel transmite una tersura sedosa
proclive a deshacerse ante las embestidas de la pasión,
como si necesitara la precisa actuación
de un orfebre experto en miniaturas.
Pero nada más comenzar el fragor de la batalla
descubro con sorpresa que tras su apariencia infantil,
se esconde una mujer apasionadamente fiera,
que su inocencia refinada es tan sólo una mórbida máscara
que camufla un cuerpo abierto y dispuesto
a dar y recibir placer a través de todas las locuras
que pueda imaginar mi obsesión calenturienta.
Rosa insensata, rosa furiosa,
rosa hambrienta, rosa morbosa,
rosa de sexo rosado, húmedo, mío.
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