La fuerza de la carne.
Un esteta asexuado encontraría en ella miles de defectos, y esos son precisamente para mí los más excitantes.
Ruth desafía todos los cánones,
rompe toda las normas,
incumple todas las reglas.
Potente, rotunda, resistente, y profundamente cariñosa,
tiene un cuerpo diseñado para el deseo.
Amar a Ruth
es naufragar en un mar sin fondo.
Agarrarse a ella,
es encontrar, en ese naufragio,
el puerto más seguro y acogedor.
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