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Soy una actriz porno:

¿Y qué?

nosotras

Noemí, la excepción

Noemí, la excepción Sesión de fotos en Ibiza.
Acompaño a Viv Thomas como ayudante.
Me presenta a Noemí.
Con solo una mirada nos adivinamos.
Excelente sonrisa,
asombroso cabello,
cuerpo andrógino de adolescente,
dúctil, cimbreante, incansable en el amor.
Noemí es descaradamente heterosexual,
aunque de vez en cuando se reserva unas excepciones.
Nos hicimos felices en un intercambio desigual.
Noemí no me podía dar cariño y me dio sexo.
Yo no podía darle sexo y le dí cariño.
Sé que nunca la volveré a tener como amante.
Pero siempre la tendré como amiga.

Bienvenida al club.

Bienvenida al club. Amiga bastante íntima de una amiga bastante íntima mía,
apenas habíamos cruzado palabra.
Su mundo y el mío divergían por culpa de la diferencia de edad.
Siete años más joven que yo,
sus aficiones y apetencias estaban bastante lejanas de las mías.
Pero estabamos condenadas a entendernos.
El viernes por la tarde coincidimos en el Fnac,
tomamos café, nos caímos excelentemente
y quedamos para cenar.
Elisa es pequeña, delgadísima,
pero con un cuerpo sin defectos, irresistiblemente apetitoso.
Su figura de porcelana
está culminada por unos maravillosos ojos verdes
con mirada de rayos X.
Contrastando con su delicadeza exterior,
sexualmente es insaciable y desenfrenada.
Ella supo hacerme feliz,
pero mi mayor placer fue comprobar cómo la hice yo feliz a ella.
Al día siguiente, después de desayunar zumo de melocotón,
se adelantó a mis pensamientos,
y me pidió que le hiciese unas fotos para sacarla en mi blog.
Ante mi extrañeza,
me respondió que estaba harta de soportar
la torpeza sexual de tíos sin delicadeza
y consideraba este post
como una forma bastante divertida de salir del armario.
Bienvenida al club, Elisa.

En la gloria.

<center>En la gloria. Torbellino que arrastra. Furia que arrebata.
Simpatía que fascina. Audacia que divierte.
Fuego que contagia. Desvergüenza que sorprende.
Frenesí que avasalla. Sonrisa que conquista.
Tentación apetecible. Atracción irresistible.
Eso es estar en la gloria.
Con Gloria.

Mi chica de al lado

<center>Mi chica de al lado Graciela posee la hermosura de una sonrisa optimista,
el atractivo de un buen humor a toda prueba
y el encanto de la amabilidad.
Su piel exhibe una decorosa puesta en escena,
a mil años luz del descaro frívolo de una pin-up.
Su cuerpo desnudo
adquiere la confortable textura de un edredón,
y su sexo recogido y sugerente,
más que un apasionado volcán
es una fresca fontana .
Graciela es mi vecina,
me pasa el pan y la sal,
y de vez en cuando,
con más frecuencia
de lo que podía considerarse compañerismo
y menos de lo que sería una relación impetuosa,
me ofrece un beso húmedo y tímido,
envuelto en una pícara sonrisa.
Siempre supe que Graciela era lesbiana,
y siempre supo ella que yo la deseaba,
sin arrebato pero con constancia,
sin vehemencia pero con asiduidad.
Ayer se presentó en mi casa
con una botella de champán y dos copas.
Nada más entrar,
me regaló un beso más detenido y posesivo
y me pidió posar desnuda para mi cámara de fotos.
Una excusa para una noche de amor,
donde se demostró una vez más
que la suma de las dos eses (sexo+simpatía)
es un cóctel irresistible.
Graciela, sin ser una belleza deslumbrante,
se transformó para mí en la reencarnación de Venus.

Van, la chica de moda.




Me invita Viv Thomas a una sesión con Van, una de las modelos de desnudos que más están facturando en los últimos meses. Van ha seguido los pasos de su íntima amiga, Sandy, que está en lo más alto. Nada de porno duro con chicos, solamente escenas lésbicas y muchas sesiones en solitario. Van tiene una figura muy atlética, unos muslos casi masculinos, y un cuerpo sin una gota de grasa. Mantiene un bronceado natural todo el año y posee una piel envidiable. Aún así, vista en su conjunto le falta algo de dulzura, un pequeño toque retro y un tanto romántico, pero eso ya no se lleva, y Van, por lo mucho que trabaja, es la vecinita que todos los machitos desearían. Viv Thomas me sugiere que haga unas fotos con ella, como chica de acompañamiento. Pero yo he venido a charlar con Viv para otra cosa bien distinta que ganarme un extra haciendo de florero. Pretendo hacer un stage con él, para sacar experiencia como fotógrafa y no me disgustaría que me tomase como ayudante en algunas sesiones, cobrando lo mínimo, o solo los gastos. Felizmente tengo ahorrado un dinero y me puedo permitir ese lujo. Porque lo tengo claro, o cambio de oficio, ahora que puedo, o me veo en el paro más absoluto, cuando la flaccidez, que ya anda cercana, comience a hacer estragos.


Aun así, reconozco que Van tiene un polvo de los míos.
Igual cae...

Sin riesgo solo te queda la superficialidad del vacío

Sin riesgo solo te queda la superficialidad del vacío Vas por la vida tan contenta y feliz,
presumiendo de amigos
a los que quieres y que te quieren,
y de pronto, la hecatombe.
Alguien te desea para más cosas
de lo que tú habías planificado.
¿Qué hacer?
¿Entretenerlo?
¿Mantener vivas y ardientes sus esperanzas,
porque no deseas prescindir de su amistad?
¿O dejar las cosas claras, establecer un límite,
hasta aquí sí, hasta aquí, olvídate?
¿Y si la otra persona que quiere ser algo
ahora que tiene fuerzas para ello?
Cierto: sin riesgo sólo te queda la superficialidad del vacío.
¿Pero y si te arriesgas,
y en vez de alcanzar la profundidad de la emoción,
caes en el precipicio de la decepción?
Se mire como se mire, el jarrón se ha roto.
Donde antes había alegría y buenas vibraciones,
ahora hay mal rollo.
Por culpa de un amor no correspondido,
se rompe una amistad mutua, leal y bien compenetrada.
Por culpa de la pasión de la posesión,
se pierde la generosidad de la complicidad.

Ya me lo decía mi tía Barbara,
que tiene respuesta para casi todo:
“Procura no enamorarte, mi niña,
pero sobre todo, procura no enamorar.
Porque el amor es un elefante en una cristalería.”

Brujas

Brujas En Zugarramurdi, al norte de Navarra,
cerca de la frontera francesa,
hay unas cuevas formadas por un arroyo,
llamado Infernuko Erreka
No muy lejos de allí, existe un prado,
que lleva el nombre de “akelarre”
Allí la Inquisición
detuvo, torturó y quemó en la hoguera
a numerosas mujeres
acusándolas de ser brujas.
Su delito: ser diferentes.
Unas eran curanderas,
otras estaban enfermas de epilepsia,
otras se dedicaban al contrabando,
otras ejercían a la prostitución.
Algunas eran lesbianas.

Para la crueldad sádica
de aquellos hombres cegados por el fanatismo,
todas eran brujas.
Procuro ir una vez al año,
paseo por el akelarre,
penetro en alguna de las cuevas,
y en homenaje a la memoria de aquellas mujeres
recojo una piedrecita del Infernuko Erreka
y me la llevo de recuerdo.

Tristes víctimas de un mundo violento y macho.

Nosotras y ellos.

<center>Nosotras y ellos.</center>
Los hombres vencen
Las mujeres convencen
Los hombres conquistan
Las mujeres seducen
Los hombres poseen
Las mujeres comparten
Los hombres dominan
Las mujeres subyugan
Los hombres muerden
Las mujeres besan
Los hombres penetran
Las mujeres hacen caricias interiores.



Los hombres se casan con una mujer
para cansarse de ella.
Las mujeres se cansan de un hombre
para poder amar con plena libertad a otra mujer.