Daniela, el placer de repetir.
Corazón inflamadoMirada retadora
Labios incitantes
Carne luminosa
Así es Daniela.
Sin embargo, la negué
después de haberme regalado de forma imprevista
un profundo e impetuoso placer.
Pero ella, en vez de ofenderse,
derrochó la sensibilidad que a mí me faltó
y provocó un segundo encuentro
mucho más arrebatador que el primero.
Daniela sabe esperar
Sabe olvidar
Sabe querer.
Porque no hay pasión más irresistible que la generosidad.
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