Martina me rompe
Cuando estoy imposible con mis exigenciasCuando me dejo arrastrar por la imagen pura y dura
Cuando mantengo la estúpida fijación de la perfección corporal
Cuando solo pienso en línea, tipo, medidas, figura...
aparece ella rompiendo mis estúpidos cánones de belleza
y con su forma, directa y definitiva, de entender el sexo,
donde nada es imposible y todo está permitido
me desmonta el chiringuito.
Ella se come el mundo de la armonía
y lo transforma en el abismo de la pasión.
Gracias por estar ahí,
Martina,
gracias por romperme del todo
y por enseñarme a querer más allá de cualquier norma.
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