Blogia
Soy una actriz porno:

¿Y qué?

mi,me,conmigo.

Cris, erotismo de altos vuelos.

Cris, erotismo de altos vuelos. Noche de viernes con Cristina. La conocí en un casting para un anuncio de un producto capilar. Cris tiene un cabello rubio delicioso y un cuerpo firme y sensual, donde destacan unas caderas anchas y un culo potente, tal vez demasiado para los tiempos que corren, pero terriblemente sexy.
Nos vestimos de traje largo, para dar envidia a los machitos que podríamos encontrar en el Drolma, un restaurante muy de moda, muy de diseño, muy de nueva cocina, y muy, muy, muy caro. No importa. He cobrado más de lo previsto de unas sesiones de desnudo con el ruso Galitsin, que espero ver pronto en su pagina web.
Pedimos el menú de degustación, multitud de platos de titulo larguísimo y ración cortísima. Bebemos un Montrachet del 94, un borgoña blanco que me quita el sentido, aunque eso sí, cuesta tanto como la cena.
Cris tiene los ojos brillantes y muy expresivos, al poco tiempo nos estamos acariciando debajo de la mesa con nuestros pies, mientras reimos y el resto de los comensales nos miran de reojo. En la mesa de al lado hay dos periodistas de La Vanguardia, charlando con dos chinos. Paga el conde de Godó, of course. Los chinos sonríen, y uno de los chicos de la prensa, el más talludito, observa descaradamente a Cris, que lleva un traje negro muy escotado sin sujetador y hay momentos en que sus pezones intentan salir de su escondite para saludar a la concurrencia.
Como postre, pedimos champán y nos sirven un Roderer Cristal, mucho más exquisito, y caro, que el que habíamos solicitado. Ante mi mirada de extrañeza, el camarero me señala que es una invitación de la mesa de al lado. Sonrío agradecida a los periodistas y a su séquito oriental, brindamos con ellos, y por un momento las dos mesas se convierten en una. En honor al Extremo Oriente, se charla en inglés, el mío es malísimo, pero Cris se desenvuelve perfectamente y conquista a los chinos, a los periodistas y a mí un poco más aún.
Después del consabido rito de pasarnos números de teléfono que no tardaremos en olvidar, abandonamos el restaurante y vamos a casa. Antes de meternos en la cama le hago esta foto. (Está recortada, porque la calidad de sus pezones, es solo para mis ojos.)
Hemos amanecido mojadas de sudor, después de una noche de amor frenético. Cris es una leona en la cama, insaciable, ardorosa, perfecta. Nos hemos duchado juntas, saboreándonos una vez más y después la he acompañado al aeropuerto, pues vuela a Chicago y a Los Angeles. Cris es azafata y va de aquí para allá. Pero ella sabe que a partir de esta noche, yo me he convertido en su destino perferido.

Obviedad y utopía.

Obviedad y utopía. No quiero ser previsible.
Pero me miras y me lees,
con una caricia conoces plenamente mi corazón
y solo uno de tus besos,
tan tuyos, tan originales, tan inacabables,
es capaz de desvelar todos mis secretos.
¿Para que escribirte lo que ya conoces?
Tal vez porque te gusta releer un libro,
volver a escuchar las canciones de siempre,
y descubrir, una vez más, que mi amor
ha sido mil veces descubierto por tu pasión.
Yo soy tu libro abierto,
tu canción de siempre,
tu paisaje habitual,
tu mar tantas veces surcado,
tu lección aprendida,
tu horizonte cercano.
Yo soy tu enamorada obviedad,
y tú eres el camino más corto para alcanzar la utopía.

Virus.

Virus. Tu silencio llena de cristales el pulmón de mi alma
y ahoga mi deseo en un mar de sangre.
Tu ausencia congela el volcán de mi corazón
y petrifica mi entusiasmo en un desierto de soledad.
Mi utopía se convierte en una fragil chalupa
frente a un estéril acantilado
donde se estrella la esperanza
de soñarte entregada y mía.
Pero estoy dispuesta a luchar
y quiero que sepas que mi ilusión
es capaz de crearte de nuevo
para poder creerte una vez más.
Mi amor es omnipotente y contagioso.
Así que será mejor que no te resistas,
porque tarde o temprano,
acabarás como yo,
infectada por este virus que me tiene uncida a tí,
noche y día.

Ansia

Ansia No es penetración,
poca cosa para ti y para mi pasión desenfrenada.
Necesito marcarte y marcarme.
Dejar huella indeleble de este delirio que me consume.
Tatuar mi deseo en tu sexo, y tu ternura en mis labios.
Te pienso y te devoro.
Te recuerdo y te consumo.
Te añoro y me fundo en ti.
Con desbocado frenesí,
araño la parte más sensible de tus muslos,
y escribo mi firma en tu vientre,
para dejar muy claro
que tu cuerpo y tu mente,
tu sexo y tus labios,
tu piel, tu corazón, tu sangre, tu vida,
todo lo que eres y lo que sientes y lo que sueñas,
es, para el resto del mundo, territorio vedado.
Porque no hay nada ni nadie como tú,
y nada ni nadie podrá arrebatarme
el regalo de tu inmenso cariño.
Tu cuerpo es un espejo que refleja mis ganas de ti.
No puedo esperar más.
Quiero hacerte, voraz, ansiosa y definitivamente mía

Ansia

Ansia No es penetración,
poca cosa para ti y para mi pasión desenfrenada.
Necesito marcarte y marcarme.
Dejar huella indeleble de este delirio que me consume.
Tatuar mi deseo en tu sexo, y tu ternura en mis labios.
Te pienso y te devoro.
Te recuerdo y te consumo.
Te añoro y me fundo en ti.
Con desbocado frenesí,
araño la parte más sensible de tus muslos,
y escribo mi firma en tu vientre,
para dejar muy claro
que tu cuerpo y tu mente,
tu sexo y tus labios,
tu piel, tu corazón, tu sangre, tu vida,
todo lo que eres y lo que sientes y lo que sueñas,
es, para el resto del mundo, territorio vedado.
Porque no hay nada ni nadie como tú,
y nada ni nadie podrá arrebatarme
el regalo de tu inmenso cariño.
Tu cuerpo es un espejo que refleja mis ganas de ti.
No puedo esperar más.
Quiero hacerte, voraz, ansiosa y definitivamente mía

Extra omnes.

Extra omnes. Todo el mundo fuera.
Me sobra la gente.
Las cosas, el paisaje, el entorno.
El ruido, la furia, la sensatez, la angustia.
El mucho y el poco, el bastante y el demasiado.
No quiero nada ni nadie a mi alrededor.
Solo tú,
sin atavíos ni abalorios,
desnuda de todo menos de tí.
Y yo me quedaría solamente contigo,
con mi piel pegada a tu piel,
boca con boca, mano con mano, sexo con sexo
Y comenzaríamos una ceremonia lenta e inexorable
de fusión y pasión,
de succión y combustión,
que sólo terminaría
hasta que fuéramos una sola persona,
completa y total, amada y amante,
febril, apasionada, inagotable,
única.

Orgasmo.

<Center> Orgasmo.</center>
Tus ojos recorriendo mi cuerpo.
Tu sonrisa.
Tus labios.
Tu espalda mojada.
Tu vientre acogedor.
Tu deseo.
Tu pasión.
Tus dedos en mi piel.
Tus besos sin final.

Y mi orgasmo.

Muñeca

Muñeca Así me quieres.
Desnuda, frágil, infantil,
con pechitos temblorosos y adolescentes
y el tanga marcando la turgencia de mi sexo.
Así me quieres.
Exhibiendo una conscupiscencia virginal
y suplicando tiernamente tu compasión.
Así me quieres... hoy.
Porque mañana desearás que sea otra,
radicalmente distinta a la de ayer,
pero siempre joven, siempre hermosa, siempre perfecta.
Yo tengo otros problemas
que tu dices que sabes,
pero lo único que quieres saber
es cuando me voy a rendir ante tí.
Tu no me quieres como mujer, sino como muñeca.
No me mires, suéñame.
No me toques, imagíname.
No me ames,
ama al juguete que has creado para tu deleite.
Y olvídame ya.

Corazones rotos

Corazones rotos Es muy facil romper el corazón.
Basta con ir regalando cariño,
con la misma calculada frivolidad,
del camello cuando reparte gratis la droga
a los adictos que luego la pagarán muy cara.
Y después, cuando más lo necesitan
sencillamente, desaparecer,
dejando una estela de frustración
en todos aquellos que creían haber llegado,
de forma prodigiosa,
a las puertas del cielo.

¿Por que lo hacemos?
¿Para vengarnos en otros del daño que otros nos hicieron?
No lo sé, ni me importa.
No me gustan las interrogaciones.

Las amigas de Petter.

Las amigas de Petter. Sesión con Petter Hegre, en su estudio de París.
Petter es un gran fotógrafo y una gran persona.
Hay muchas modelos, como yo,
que cuando nos hizo el primer reportaje
nos enamoramos como locas.
Petter tiene un gusto exquisito,
y ama nuestro cuerpo
con la misma sensibilidad que una mujer.
Pero no conozco un tío
mas casadísimo que él.
No fué muy lejos a buscar,
porque lo hizo con su modelo preferida,
Luba,
una rusita encantadora,
pero fría como el témpano
y a la vez, celosa hasta de su sombra,
que ahora va de fotógrafa
y de señorona de.
Claro que, todo hay que decirlo,
con dos buenas razones
para hacerle feliz.
Me alegro de que lo sea.
Pero me hubiese gustado
haberlo conocido
antes de ir de esposo fiel.
Se dice en el mundillo,
que cuando estaba soltero total
sus polvos eran aún más deliciosos
que sus mejores fotos.
(Que ya es decir)

Hace un año, por estas fechas,
Petter y Luba estuvieron en Barcelona
para inaugurar una exposición titulada,
"Luba, My Love,"
que se exhibió
en la Galeria Fotonauta, Vic 15.
No lo había visto desde entonces.
Estaba espléndido.
Ahora anda un poco más rellenito,
y Luba, también.
Un poco menos, pero también.
Se ve que el amor,
cuando no mata,
engorda.
Mal asunto.


Como suele decir la tía Barbara
que de esto y de casi todo sabe la tira:
Es muy bonito amar, chicas,
pero follar sin amar es más dietético.


Tienes dos opciones, querido:

Tienes dos opciones, querido: O escuchar verdades con mis mentiras
o engañarte con tus propias verdades.

Si escoges la primera, bienvenido.
(Hasta te puedes divertir,
con lo raro que es eso)

Si te quedas con la segunda,
te recomiendo las páginas de la bolsa
o el blog del espada.
No hay verdades que engañen más.

Pero no me seas gilipollas
y te quedes en medio.
(Por definición,
los que se quedan en medio
siempre estan dificultando el paso)

Paisaje después de la batalla.

Paisaje después de la batalla. Esta mañana, estaba así de hermosa.
No pude resistirme y le robé esta foto.
Por encima de la pasión de los besos,
del furor de las caricias,
a pesar de los mordiscos y los gemidos,
más allá del deseo devorador,
cuando pienso en ella,
la veo así, dormida, serena,
irresistiblemente atractiva.
Lorena es mi remanso de paz.

La paz que tanto necesito

Cuenta atrás.

<center>Cuenta atrás. Se acerca el fin de semana
y voy a volver a estar con ella.
Estoy dando saltos de alegría
y el malvado de mi único hermano
(por cierto, un hermoso ejemplar de gay,
menudo carrerón que llevamos en la familia)

me ha hecho esta foto con su telefono movil
y me la ha enviado a mi email.
Se me ve poco pero se nota mucho mi estado de ánimo.

Este fin de semana no pienso salir,
ni bailar,
ni comer,
ni beber,
tan sólo amar sin medida
hasta la extenuación,
(Esa piel, esa dulcísima y reveladora piel,
ese vientre acogedor, sugerente, cálido, amoroso,
y sus labios recorriendo con besos
hasta el último rincón de mi espalda)
En este torbellino de felicidad
que ha desarbolado mi vida
tan racionalmente amueblada,
únicamente estoy segura de una cosa
y es que esta situación es irrepetible
y que por mucho que la busque,
nunca, nunca, nunca,
volveré a encontrar una mujer como



Lorena.

Pongamos que hablo de Lorena.

Pongamos que hablo de Lorena. Demasiado buena persona para ser verdad.
Nunca había visto a nadie con tanta capacidad de amar. Tan necesitada de cariño y a la vez tan derrochadora de afectos. No da amor con cuentagotas, lo reparte a manos llenas, allá por donde pasa, sin mirar a quién, sin mirar por qué.
Tiene una sonrisa que merecería, ella sola, un monumento. Y los ojos más preciosos que he visto en mi vida.
Pero por encima de su cuerpo que para mi gusto tiene la medida justa, por encima de su belleza física, es una mujer de la que nunca te separarías.
Nunca.
Y me ha tocado a mí, no se sabe por qué, en un momento en que empezaba a encontrarle gusto a pasarme el día odiando al género humano.
¿Me salvará de mi soledad, tan bien amueblada, tan perfecta, tan fría?
¿O volveré a quitarme la máscara, desnudarme de verdad y enseñarle la piedra que tengo por corazón, a ver si su cariño la derrite, o buscará, como otros y otras, una excusa para dejar de verme?
Pero eso será mañana.
Y mañana, ya veremos.
Mañana sera otro día.

Noche de amar y no pensar.

Noche de amar y no pensar.

Estoy tan colgada,
me ha llegado tanto al corazón,
que, cobarde de mí, no he tenido el valor
para contarle a Lorena
los problemas que arrastra mi vida
y advertirle que no todo es una cara guapa,
unas bonitas piernas,
y unas excelsas tetas.
Ella se ha volcado tanto en mí físico,
que yo he hecho lo mismo.
Y nos hemos dado al amor carnal puro y duro,
a conocer,
saborear,
lamer,
besar,
chupar,
comer,
devorar,
digerir
hasta el último centímetro del cuerpo amado.
No hay tiempo para más.
No hay necesidad de más.
Vuelvo a vivir el segundo al segundo.
Tengo que decírselo, lo sé
Tengo que abrirle los ojos a mi realidad,
pero resulta que yo tampoco quiero abrir los míos.
Amar, besar y no pensar en nada.
Tengo que decírselo. Lo sé.
Pero eso será mañana.
Y mañana, ya veremos.
Mañana será otro día.

Novios, no. Gracias.

<center>Novios, no. Gracias.</center>
Después de un eyaculador precoz,
un acumulador de gatillazos,
un forofo del salto del tigre,
un sodomizador bobo,
un metrosexual blandito,
un musculitos hormonado,
un obsexo inagotable,
un cunnilinguo alocado,
un ejecutivo depresivo
y un culé medio impotente,
he decidido muy seriamente pasar de novios.

Descansa, vagina querida, que ya es hora.

Menos mal que la Diosa Fortuna
no me ha arrojado al río del olvido,
porque nada más terminar una partida de tenis
donde demostré fehacientemente
que lo mío no va por la senda de los Vicario,
encontré a la octava maravilla del mundo,
en forma de mujer.





Gracias, Lorena,
por pasar por mi vida,
en el momento justo
y en el sitio oportuno.
Te quiero.