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Rosana, el erotismo del candor. Promete mas de lo que da, pero una promesa suya es mucho más erótica que mil realidades. Parece distante, pero su aparente absentismo es una sutil y apasionada forma de pulsar las teclas más profundas y excitantes de mi sexo, Intento saciar mi ansia de su piel nada mas abrir los ojos cada día y compruebo que, a pesar de los años que le saco, me siento inferior. Ha sabido darme su pícaro cariño de joven adolescente sin que en ningún momento yo me pudiera situar en el estrado de la maestra. Todo lo contrario, me he sentido alumna de una colegiala que a pesar de su aspecto angélico, siempre tiene el acierto de encontrar un punto nuevo donde dictar una nueva y desenfrenada lección magistral Su cuerpo, dulce terrible y pequeño melocotón, de exquisitos jugos, se ha hecho mío, me ha llevado de la mano hasta alcanzar las puertas del cielo, pero inmediatamente después, -otra sibilina estrategia de toda una doctora en la materia- me ha regalado una sonrisa traviesa, y me ha dicho adiós, hasta luego o hasta nunca, para buscarse otra muñeca virtual, con la que jugar al sexo frenéticamente suave, y posesivamente libre, que suele producirse entre una niña que quiere ser mujer y una mujer que quiere volver a la niñez. 08/09/2005 09:01 ;?> No hay comentarios. Comentar. Eva, torbellino. Eva siempre tiene dispuesta, para propios y extraños, una veta inagotable de arrolladora simpatía, y venga o no venga a cuento, les ofrece al momento una sonrisa contagiosa. Eva odia las caras tristes, los asuntos aburridos, los minutos de silencio, y prefiere el divertido alboroto de una conversación ingeniosa. Eva es la mejor pareja que puede encontrar otra mujer para compartir la cama una noche de invierno, cuando el frío invita a acurrucarse entre sus pechos, y buscar el regocijo de una piel dispuesta a saborear la copa más alborozada del amor. Estando con ella, es difícil tomarse en serio la sacudida febril del erotismo, porque ella tiene el acierto de culminar el ansia sexual con un colofón divertido que ahoga, entre oleadas de risas, el incendio más apasionado. Eva, mi amor, mi refugio, mi pícaro postre, mi contrapunto, siempre fuiste la mujer que nunca me atreví a ser y mi sueño es contemplarte como la imagen que de mí podría reflejar un espejo situado en la dimensión contraria. Por eso, hay días en que lo dejo todo, el placer más exquisito y la pasión más sórdida, y me acerco mucho a ti, para admirar con emoción tu irresistible vitalidad y saciarme con el torrente de la alegría que vas dejando a tu paso por la vida. 11/09/2005 18:02 ;?> No hay comentarios. Comentar. Alicia, demasiado preciosa para ser real. Asombrada, casi confundida, ante tanta fascinación, me acerqué a tu piel casi con reverencia. Tu hermosura elegante, casi angélica, frenaba mi ansia de caricias, pero la sensualidad de tus ojos y la humedad exquisita de tus labios me animó a sumergirme en el remolino de la pasión. Y mi deseo persistió aún después de haber sido satisfecho, porque tu poderoso atractivo parece inagotable. Alicia, vida mía, muéstrame sin reservas la maravilla de tu piel suavemente morena que parece hecha de miel dulcísima, hiéreme con las flechas de tu mirada que atraviesan los ojos del alma, baila la danza de la ternura en el escenario que mi corazón ha dejado libre para ti, porque quiero ser para ti la flor que acaricias, el lecho de hierba donde te tiendes, la túnica de tul que pasas por tus labios, y tu belleza limpia y natural, maquillada por los dioses, anima una y otra vez mi ansia de ti y te beso, te acaricio y te poseo y es tan intenso mi apetito, que el orgasmo me envuelve con una suavidad infinita, mi cuerpo se derrite y en mis ojos fluyen las lagrimas ante una perfección que sólo puede ser posible, si se concibe como un sueño. 14/09/2005 09:16 ;?> No hay comentarios. Comentar. Tú. Una y todas. Nos teníamos para la confidencia, para la broma a distancia, para la conversación fascinantemente dispersa y maravillosamente inagotable. Nos teníamos para estar unidas en la distancia, gracias a la compenetración de dos mentes. Exacta palabra, nos penetrábamos una a otra con un pene inexistente pero real llamada cerebro. Nos teníamos tanto que no podíamos vivir una sin otra, aunque nunca hubiésemos estado físicamente juntas. Un día no pude más y le envié este mensaje: No quiero de ti tu cabeza, ya la conozco, es mi droga diaria. Solo quiero tu cuerpo, o mejor dicho, mi cuerpo quiere tu cuerpo, a pesar de las diferencias que los separan, porque, precisamente a causa de esas diferencias, mi cuerpo tiene prisa por devorarte y ser devorado por ti, el tiempo corre en su contra. Ahora no quiero hablar contigo, quiero besar tus labios, acariciar tus pezones, pegarme a tu vientre, beber tu sexo. Estoy definitivamente obsesionado por ti. Gracias a esta confesión, aquella noche fue la más feliz de mi vida. La sentía tenía a mi lado, exhausta, había saciado tanta hambre de mi, como yo de ella. Y después del banquete, fue mi cuerpo, que no mi cabeza, quien emitió el siguiente veredicto:
Ella es única. Y también la suma de todas las demás.17/09/2005 00:11 ;?> No hay comentarios. Comentar. Lucía, huracán de sexo. Sudor, deseo, hambre, pasión. Sexo en estado puro. Sin aditivos, sin conservantes, sin colorantes. Sin maquillaje, sin excusas, sin pretextos. Carne en pálpito, alegremente insaciable, estimulantemente abierta. Así es Lucía. No conocía el amor de mujer a mujer, pero se desnudó en cuerpo y alma, con la única ilusión de hacerme crujir de placer. Lucía, pequeña Lucía. Apasionado vendaval de una noche loca y sin freno. 23/09/2005 10:39 ;?> No hay comentarios. Comentar. Jana, hielo ardiente. Conocí a Jana hace un año y tuvimos una breve relación apasionada que se cortó, no sé muy bien por qué. Después coincidimos en bastantes fiestas pero sin que ninguna de las dos hiciéramos nada para volver a vernos. Se diría que estábamos condenadas a olvidarnos, pero la vida es una curiosa celestina. La otra noche estaba allí, aunque no me había dado cuenta. Yo me entretenía persiguiendo a una chica relativamente interesante hasta que al final, quedé agotada de su frivolidad un tanto infantil. En ese preciso momento, apareció Jana y se me abrieron las puertas del cielo. Jana tiene sangre oriental y latina, puede ser una chica zen, calmada, pasiva, atenta y servicial como una gueisa, y de repente, pasar a un estado de erupción apasionadamente salvaje. Jana, dos mujeres en un cuerpo leve y ágil, dulce y picante, en una piel de porcelana china, en una mirada que me alivia y me obsesiona, que me hiela y me quema.. Jana, amor de ida y vuelta, que me arrebataste de nuevo el corazón para dejar constancia de que nunca habías llegado a devolvérmelo por completo. 25/09/2005 22:35 ;?> No hay comentarios. Comentar. Teresa o la fuerza de la pasión Teresa me tenía en su punto de mira y yo nunca quise reconocerlo. La veía excesivamente pagada de sí misma, cargada de pretensiones, su mirada me congelaba y le atribuía un cronómetro por corazón. Sexualmente me atraía, por la evidente perfección de su figura, pero nunca me sentí urgida por la excitación. Podía pasar de ella. Pero no sabía que ella no tenía intención de pasar de mí. Sucedió una noche en que yo estaba obsesionada por acostarme con su mejor amiga. Había sacado a relucir todas mis armas de mujer, pero cuando su amiga estaba a mi merced, me eché para atrás, y me contenté con paladear el sabor de la conquista. Teresa había observado todo mi incesante cortejo y su imprevisto final, y en ese momento entró en mi vida, sin pedir permiso, y me demostró la altura, la anchura y la profundidad de una pasión que no conoce freno, ni entiende de reglas. Teresa cultiva el sexo como el último grito de un cuerpo entregado al placer más intenso, orgasmo tras orgasmo, hasta el gemido final, cuando ya no quedan fuerzas y las lágrimas del placer se confunden con el sudor del esfuerzo. Teresa nunca me ha dicho lo mucho que me quiere, pero la imagen desaforada de su deseo vale más que mil palabras de amor. 28/09/2005 08:34 ;?> No hay comentarios. Comentar.
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